lunes, 7 de enero de 2008

La distancia hace perder referencias

Desde la distancia a veces no se ven las cosas con la suficiente claridad, o por lo menos, no se es, o no se quiere ser, conocedor de todos los parámetros bajo los que se toman las decisiones, y desde esa óptica creo que hay que entender las palabras de quien fue tiempo atrás un gran alcalde de nuestra ciudad, Paco Vázquez, en relación a la política municipal gallega, alabando al alcalde de Lugo por encima del de A Coruña. No es de recibo porque la opción de gobernar en solitario en Coruña, con once concejales, diferente a la que disfruta Orozco en Lugo, abocaría a la ciudad a un desgobierno de cuatro años que no la beneficiaría en nada, y no olvidemos que la nuestra es referente en toda España, entre las de su tamaño, de cómo se puede transformar para bien un municipio gracias a una acción de gobierno mantenida, rigurosa y solvente, de la cual, sin concesiones al protagonismo desmedido, fue artífice discreto el actual alcalde Javier Losada.

No me puedo olvidar de la tremenda campaña de acoso que sufrió el PSOE coruñés durante los meses previos a las municipales de esta primavera, campaña auspiciada desde los sectores más rancios de la derecha y desde el nacionalismo radical que rara vez es capaz de crear algo con sustancia, campaña apoyada en determinado sindicato que calentaba la calle con cualquier excusa y que, al final, todos en comandita, los de los extremos, consiguieron que una parte de la gente progresista quedase en casa el 27 de mayo, con lo que, proporcionalmente el voto de la derecha, no nos engañemos, eso es el PP de hoy, de centro nada de nada, porcentualmente pegó un estirón.

Yo, que soy socialista convencido y declarado, he palpado en la calle, en mi barrio, que como en todo barrio presenta carencias y necesidades de actuaciones de redistribución y reequilibrio, y es donde se valora en profundidad la política social, limitada en recursos, pero prioritaria en las decisiones municipales, que bastante gente se arrepiente de haber quedado en casa en mayo, de no haber ido a votar por creer que la cosa estaba hecha, quizá por efecto de las encuestas y de esa labor de panfleto anónimo y cobarde de desgaste, que entró por los buzones. En esencia da igual que haya un acuerdo de gobierno BNG-PSOE en A Coruña, exceptuando aspectos lingüísticos, cada medida de interés que anuncia este gobierno municipal sale del programa socialista, el único por cierto, que recibimos en casa los coruñeses, el único presentado a los ciudadanos y el que defiende este alcalde.

En general, en todos los aspectos de la vida, valoro a la gente con capacidad de trabajo, iniciativa y tesón, porque esa gente es la que tira del carro, y en política no es diferente, y de entre esa gente tenaz creo que destaca nuestro actual alcalde, con sentidiño y sin dar titulares, lo suyo, el día a día, lo que todos necesitamos, claridad, decisión, rigor y gestión, el resto, como diría un cantautor, son solo palabras.