Eso
debió pensar el señor Julio Flores, portavoz del Gobierno municipal
del PP en A Coruña cuando afirmó en el Pleno "tengo la certeza
de que cualquiera de los que están aquí hoy presentes, si en esa
época hubiera hablado con el responsable de esta empresa también
estaría hoy en la lista de imputados". Una afirmación
intolerable que merecía ser rebatida, algo que el Alcalde Carlos
Negreira impidió al negarme el turno de palabra que solicité,
dentro de lo previsto en el reglamento, para responder por
“alusiones”.
No,
rotundamente no, sr. Flores, no están imputados quienes hablaron con
personal de Vendex, sino que lo están aquellos de cuyas
conversaciones se desprenden indicios de comisión de actividades
ilícitas.
Así,
ante las noticias que están apareciendo estos días, con
transcripciones de conversaciones que dan cuenta de irregularidades,
cambalaches, favores y amaños, crece una indignación ciudadana que
comparto. La Justicia tiene sus tiempos y habrá resoluciones
judiciales, y garantías procesales; pero la política ha de tener
también los suyos. Es el momento de la responsabilidad y de
anteponer los intereses generales y la protección de las
instituciones. No confundamos la trascendencia penal de unos hechos
con la rectitud de conducta que debemos exigir a quienes nos
gobiernan.
Aquellos
que han usado su posición como representantes públicos para
solicitar favores a una empresa que contrata con la Administración,
tienen dos caminos, convencernos para que compartamos su acción
reprochable, o exhibir una muestra de dignidad política y dimitir.
En
cualquier caso, depende de todos, porque una buena salida de esta
crisis también pasa por rebelarse contra la corrupción.
Jesús
Fernández Diez, concejal del Psdeg-Psoe en A Coruña
(Publicada hoy en La Voz de Galicia, en Cartas al Director)