Sin tener nada personal en contra de la gente que acaba de nombrar Feijoo para su gobierno me asaltan las dudas sobre ciertas contradicciones que me hacen ver que mal empezamos. Veo una nueva historia de sesgos, huidas hacia delante, mentiras y medias verdades de los populares, empezando por analizar donde estuvieron recalados estos cuatro años los nuevos altos cargos, quienes puedan estar violando las normativas sobre incompatibilidades, quienes hoy todavía son gerentes de empresas que licitan, y van a seguir licitando violando la Ley de Contratos del Sector Público…
Se ha hablado estos días de un ex-Director Xeral de obras públicas que, parece ser, sin que respetase los plazos preceptivos para su retorno a la privada, trabajó para una empresa adjudicataria de contratos por parte de mesas de contratación en las que él había participado. La justicia hablará.
Hace cuatro años recordamos otro alto cargo de Industria que realizó adjudicaciones eólicas millonarias, entre otros, a un cuñado abogado propietario de un sinfín de empresas domiciliadas todas en un mismo piso, y al cesar se fue a trabajar para un puesto relevante para Endesa, todo legal, ya que era para el negocio de Portugal…
¿Dónde está la ética?, ¿dónde la nueva manera de hacer las cosas anunciadas por Feijoo durante el debate de investidura?
No pongo en tela de juicio la solvencia profesional de nadie pero creo, honestamente, que ciertas actitudes ante la cosa pública incapacitan, al margen de lo que finalmente determine la justicia, para ejercer como administrador de la misma.
Se ha hablado estos días de un ex-Director Xeral de obras públicas que, parece ser, sin que respetase los plazos preceptivos para su retorno a la privada, trabajó para una empresa adjudicataria de contratos por parte de mesas de contratación en las que él había participado. La justicia hablará.
Hace cuatro años recordamos otro alto cargo de Industria que realizó adjudicaciones eólicas millonarias, entre otros, a un cuñado abogado propietario de un sinfín de empresas domiciliadas todas en un mismo piso, y al cesar se fue a trabajar para un puesto relevante para Endesa, todo legal, ya que era para el negocio de Portugal…
¿Dónde está la ética?, ¿dónde la nueva manera de hacer las cosas anunciadas por Feijoo durante el debate de investidura?
No pongo en tela de juicio la solvencia profesional de nadie pero creo, honestamente, que ciertas actitudes ante la cosa pública incapacitan, al margen de lo que finalmente determine la justicia, para ejercer como administrador de la misma.
Enlaces a La Voz sobre estos puntos:
1 comentario:
Pues ya ves cómo está la cosa: ahora dicen que la realidad de la sanidad pública es "casposa". Yo es qu elo flipo.
Pedro
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