Es la época del año propicia para que echemos la vista atrás, miremos hacia dentro de nosotros mismos y saquemos conclusiones sobre aquello del de donde venimos y adonde vamos, que es de lo vivido lo nos ha llenado y en que aspectos es preferible y aconsejable la mejora. Es tiempo de acordarte de tu gente y de felicitar, que estos días llegan a nuestros correos, móviles y demás felicitaciones navideñas, de todo tipo, pero, he de confesar que, la mayoría, demasiado enlatadas, demasiado correctas, demasiado formales y, extremadamente impersonales, producto, quizá, más propio de la sensación del remitente de cumplir una obligación que de un deseo de hacer.
Cuando recibo este tipo de felicitación por parte de amigos y conocidos me siento un poco como una referencia de una base de datos empleada para lanzar un mailing, algo así como un simple número. Otras no, son sencillas, directas, sentidas, esperadas o inesperadas, te sacan una sonrisa sin caer en el mensaje chistoso que siempre circula por gracia de movistar para más engorde de su cuenta de resultados, te llenan, así que esta es la hora de enviar mi felicitación, en espera de que, a pesar de que caigo en el error de no hacerla de modo personal, os veáis reflejados en ella.
La familia es la familia, esa viene con el pack de supervivencia, superglue en estado puro, no hay quien se separe de ella, pero los amigos son los que te has ido encontrando por ahí; joder que suerte. Son ya bastantes años los que nos acompañan de relación en algún caso, otros son casi recién llegados que probablemente permanecerán, pero lo que hoy por hoy tengo meridianamente claro es que detrás de cada decisión, de cada error y cada acierto, de cada huida hacia delante, de cada salto al vacío que doy, se, que va a haber un puñado, pequeño, escogido, mantenido y querido, que siempre va a estar ahí, salga como salga. Para todos vosotros que sabéis quienes sois, y que me dejáis crecer a vuestro lado, compartiendo lo mucho y lo poco, que le dais siempre un sentido a este viaje, gracias, un beso, un abrazo, y, espero no estropearlo para continuar en la brecha.
No hay comentarios:
Publicar un comentario