martes, 30 de marzo de 2010

¿Justicia?

La justicia, desde el punto de vista de cualquier ciudadano, se entiende que debe ser la garantía máxima de que realmente nos encontramos en un estado de derecho y de que podemos acudir a ella en busca de la adecuada tutela cuando vemos menoscabado alguno de nuestros derechos. Yo ahora mismo me encuentro en esa situación, sintiendo que, apelando a un garantismo extremo, desde algún sector de ella nos están tomando el pelo y que se están pisoteando los derechos de todos los ciudadanos como conjunto haciéndole un flaco favor a la credibilidad del sistema.

No me cabe en la cabeza, por muchas vueltas que le de, que alguien que ha sido escuchado por todos diciendo aquello de que “aquí hay pastuqui para todos” se pueda permitir el lujo, y que le hagan caso, de denunciar al juez que autorizó unas escuchas que, por muy ilegales que hayan sido declaradas ahora, responden a unos hechos de los que todos somos conocedores y sobre los que tenemos una opinión formada bastante clara al respecto. Así una buena parte del caso Gürtel va a quedar inutilizado, judicialmente hablando que no socialmente, por la anulación de las escuchas telefónicas obtenidas en la cárcel a implicados en la trama de corrupción que salpica (cala hasta la rodilla me atrevo a decir) a miembros del PP.

Desde la extrema derecha (Falange) se promovieron actuaciones contra Garzón por su investigación de los crímenes del franquismo, y ahí está, en el banquillo. Desde el entorno Gürtel se urdió una campaña paralela de desprestigio de este juez y de cuestionamiento de su actuación en el caso centrándose sobre todo en la legalidad de la autorización de unas conversaciones en las que aparecen indicios de delito a cada poco. ¿Y qué es lo peor de todo esto? A mi juicio, el descrédito que sufre la justicia, algo que ya ocurrió en el Caso Naseiro, que se inició por otro "pinchazo" por un asunto de drogas y destapó una serie de episodios de supuesta financiación ilegal del PP, o las afirmaciones de uno que después fue ministro de que “estaba en política para hacer dinero”.

En aquel caso el Supremo anuló la validez de los pinchazos como prueba al considerar vulnerados los derechos de los acusados y el caso se acabó. En uno y otro caso la justicia camina de manera diferente a lo que un ciudadano considera lógico, cosa difícil de comprender y justificar; no son válidas las escuchas como prueba, vale, pero existieron las conversaciones; más grave es aún en el caso Gürtel, encima el juez ahora es denunciado por destapar el asunto. El mundo al revés, me gustaría reclamar a la justicia que mis derechos como ciudadano que se siente expoliado por estos hechos que hablan de desvío de dinero público se aclaren en un juzgado, y no que sea el acusado quien tira de la manta, contribuiría a restaurar la fe en la institución.

domingo, 21 de marzo de 2010

La columna de Manuel Vicent

Cada día al despertar hay un sinfín de motivos para encararlo con energía y regalar a tu gente una sonrisa alegre y sincera; y cada domingo una de las cosas comunes y sencillas que me transmite esa agradable sensación es leer la columna de Manuel Vicent en El País, en casa delante del ordenador o en la cervecería de mi calle, con un café bien caliente a mano y dispuesto a reflexionar y aprender algo con lo que nos ofrece este hombre. Confieso que acostumbro también a echar una ojeadita a lo que escribe Pérez Reverte, supongo que más por auto tortura que por el placer de leerlo porque su tono déspota y egocéntrico a veces me remueve el contenido craneal más que oír las mañanas de la COPE. Bueno, al grano, que la columna de hoy de Vicent es de esas que al leerla te produce por momentos un escalofrío que me apetecía compartir:


Manuel vicent, Para Serrat:


"A través de un paisaje recio del profundo Aragón, por la carretera que va de Teruel a Zaragoza, por Utrillas y Hoz de la Vieja, llegué al antiguo pueblo de Belchite, que conserva intactas todavía las ruinas de la Guerra Civil. Los espectros de las iglesias bombardeadas y las calles cegadas por los escombros han quedado como testimonio de aquel encarnizado horror. En este viaje tuve que hablar de literatura a alumnos de secundaria entre la algarabía de unas aulas de instituto llenas de adolescentes cuyas hormonas se hallaban disueltas en el aire de una primavera explosiva. Probablemente todos ignoraban la tragedia que sufrieron sus antepasados sobre aquella tierra adusta. Yo mismo, en lugar de hablarles de héroes de ficción, pude haberles contado una historia real. Belchite fue tomado por los dos bandos de la Guerra Civil, ganado y perdido tabique a tabique con la bayoneta desnuda. Poco antes de iniciarse la última batalla, unos padres mandaron a su hija, una niña llamada Ángeles, que fuera a decirles a sus tíos que estaban entrando en el pueblo los nacionales, pero cuando llegó a casa de sus tíos, los nacionales ya los habían fusilado, a ellos y a otros parientes. La niña volvió a su casa y se encontró con que sus padres también habían sido asesinados. Viéndose sola con toda su familia exterminada comenzó a correr bajo el fuego, dejó el pueblo atrás, atravesó la llanura, se perdió por los montes y no cesó de caminar junto a los bruñidos raíles del tren hasta llegar a Barcelona. Años después esta adolescente se casó con un anarquista catalán represaliado, que se llamaba Josep Serrat; la pareja vivió en el Poble Sec entre gente vencida y allí les nació un niño, que con el tiempo sería un insigne artista muy famoso. Joan Manuel Serrat acaba de crear unas canciones sobre versos de Miguel Hernández, otro ser inocente, muerto en una cárcel franquista, aplastado por el fanatismo de un tiempo atroz. Pude haberles contado a aquellos alumnos de literatura que sobre las ruinas descarnadas del viejo Belchite la primavera estaba depositando algunas flores sencillas, del mismo modo que han germinado en la voz de Serrat muchas palabras de amor desde el terror de aquella niña que huyó de la sangre y llegó al mar a través de una tierra muy dura."
(El País)
http://www.elpais.com/articulo/ultima/Serrat/elpepiult/20100321elpepiult_1/Tes




Amb afect per el Joan i el Manuel...

sábado, 20 de marzo de 2010

Sábado

Llovió un poco, está atardeciendo. En casa, descansando, tranquilo, música de fondo, relax, bastantes cosas que hacer y pocas ganas, dejándome llevar. Alguna que otra duda; no quiero controlarlo todo, sería aburrido, previsible.
Estamos a medio puente aún; disfrutando con amigos, jueves, viernes por la tarde y por la noche; ayer tuve comida familiar, un año más; después de como fueron los últimos 10 meses ya es bastante decir.
La nevera está casi vacía, me voy al súper.

lunes, 15 de marzo de 2010

Isabel

Estaba oyendo en la Ser hablar de lo mal visto que está en España hacer un análisis crítico de nuestro pasado, investigar cosas que de haber ocurrido en otro país consideraríamos aberrantes; demasiada facilidad para pasar de lado por lugares difíciles, incomprensible asepsia total.

De nuevo sin comprender lo que está pasando con Garzón.

Estaba oyendo la radio y me acordé de Isabel, aquí os la presento, un ejemplo de coraje ante la vida que me pone los pelos de punta. Hace casi cuatro años que el reportaje sobre las fosas comunes de Piedrafita de Babia salió en Documentos TV, quien lo haya visto seguro que aún la recuerda.

Isabel, pura calidad humana, sabiduría y ejemplo. Muchas Isabeles necesitan Justicia.





domingo, 14 de marzo de 2010

Decretazo

La Consellería de Educación no ha hecho ningún caso a las sugerencias que, desde la práctica totalidad de los sectores, se han formulado para reforzar el decreto del “plurilingüismo”. Rehenes de una promesa electoralista lanzada sin sopesar sus consecuencias (excepto la de pescar votos en aguas revueltas) siguen adelante demostrando incapacidad para enderezar una situación que va a acarrear consecuencias graves por la inacción de la administración en el ordenamiento de la educación, que, en resumen, es lo que viene a suponer esta medida, el abandono vía decreto de la potestad reguladora, que sea lo que digan los padres con hijos escolarizados. Así, sin tomar decisiones es difícil equivocarse, pero para eso no están ahí. Nadie les firmó un cheque en blanco en marzo del año pasado, ganaron unas elecciones, para decidir y gobernar, no para transmitir la carga de la responsabilidad a los demás.

Por cierto, escribo esto en español para dejar claro que, además de no estar de acuerdo con esta norma ni con la manera integrista y excluyente de aprobarla, no soy ningún radical de la cosa de la lengua, de igual modo que no lo son las decenas de miles de personas que se manifestaron conmigo en Santiago para protestar contra este decreto, ni los que se quedaron en casa. En Galicia hay radicales sí, pero no es posible que haya tantos, que no jueguen a confundirnos con la idea de que son cuatro furibundos reintegracionistas los que protestan, protestamos todos los que vemos las consecuencias nefastas para el gallego que va a traer consigo esta medida.

Parece clarificador que solo las AMPAS de la enseñanza concertada y la gente de Galicia Bilingüe lo apoyen, parece claro pues que los demás somos la mayoría, tranquila y moderada, pero firme y contraria.

domingo, 7 de marzo de 2010

8 de marzo, mucho por hacer

Dentro de unas horas se va a celebrar el día mundial de la mujer trabajadora, una fecha marcada que sirve para que no nos dejemos engañar y hagamos de la historia un olvido, imperdonable e inmerecido porque además estamos sumidos en un proceso hacia la igualdad real que, ni de lejos, está rematado. Los movimientos obreros supusieron para la mujer la primera oportunidad de participar, desde la igualdad con el hombre, en la lucha por los avances sociales, en la educación, en el mundo laboral, en aparecer en la vida política y económica, avances, en general, capaces de proyectar el desarrollo personal en clave de mayor libertad.

Mientras tanto, la derecha de siempre, esa que dice representar tranquilidad y orden (únicamente en época electoral lo llaman centro), se esfuerza en asfixiar cualquier síntoma de avance en materia de derechos que posibiliten una mayor seguridad jurídica y sanitaria para quienes opten por acogerse a los supuestos recogidos en la nueva ley sobre la interrupción voluntaria del embarazo. El lenguaje se retuerce, el miedo al cambio asusta, se pone en marcha la liturgia mecánica tan bien engrasada de las medias verdades a través de esos medios de comunicación que, curiosamente, son siempre de derechas y de financiación imposible con la publicidad que emiten, los ánimos se caldean y en la marcha convocada este domingo por una plataforma ultra-católica, llena de padres acompañados de críos, se oyen insultos hacia la responsable de igualdad del tipo "¡Asesina!", "¡roja!", e ¡hija de puta!", lo más edificante que resume la síntesis de quiénes son, de que caverna vienen y a dónde nos quieren volver a llevar.

El Constitucional lo dejó claro en el 85, la vida humana en formación es un bien jurídico que merece protección, pero no es una vida como tal. Eso es lo que hay, el resto palabras infundadas, por mucho que lo repitan desde la demagogia hasta el infinito y más allá. ¡Ah!, y la presencia de altos cargos del PP, ex-ministros y demás en busca del titular que no dieron durante ocho años de gobierno, si creen lo que dicen, bien pudieron haber abolido la ley del aborto en ese tiempo. La vida adulta en general, y la política en particular, consiste en decidir y apostar desde la coherencia y, visto lo visto, por ahí, por mucho que redoblen los tambores, poquito.

Hay mucho camino por recorrer aún, datos que reflejan tendencias perversas de que la crisis económica está afectando más a la mujer, estudios que hablan de discriminación laboral y salarial,…pero hay que creer que cualquier cambio es solo posible con la implicación de todos, desde la responsabilidad en común, pero que las decisiones sobre el rumbo de su vida las tiene que tomar la mujer, por mucho que otros se hayan quedado anclados en ritos y formas derivados de la misoginia trabajada a lo largo de la cultura judeo cristiana; la parroquia es para los fieles, la sociedad, la capacidad de definir los marcos políticos, de todos.