viernes, 11 de septiembre de 2009

Respuesta al señor Valdés

Las columnas de Roberto L. Blanco Valdés acostumbran a no dejarme indiferente, pero en la que publica hoy bajo el título ¿Adonde vamos con políticos así?, además de no dejarme indiferente me obliga a manifestar mi desacuerdo con la contraposición de actitudes que califica de igual modo, puesto que para ilustrar lo desatinado a veces del ejercicio político de nuestros representantes públicos uno de los ejemplos buscados no lo entiendo adecuado.

Que esta semana el diputado popular Daniel Varela calificase en el Parlamento de «nacionalsocialista» al anterior Gobierno bipartito parece un despropósito a todas luces inaceptable por cualquier demócrata convencido y practicante, y coincido con Blanco Valdés en que a quien descalifica es al que insulta, y no al insultado.
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Respecto a que a La conselleira de Sanidade no se le cediese un centro cívico municipal, debido a que se consideraba un acto político la charla, hasta se podría discutir dado que para este tipo de actos no parecen las instalaciones adecuadas, ahora, en lo que reside en mi opinión el desatino al comparar los dos casos es en que la solicitud de uso del citado centro municipal se hizo sin respetar los plazos habituales establecidos para ello por lo que, de haberse concedido se hubiese obrado con una discrecionalidad y de un modo arbitrario que no se corresponde con la garantías que el artículo 9 de la constitución establece en la línea, lógica, de exigir igualdad de trato a todos los ciudadanos, sean conselleiros o albañiles, en el ejercicio de los poderes públicos, por lo que la actitud de Silvia Longueira es escrupulosa y ejemplarizante con la legalidad, de hecho le planteo una cuestión señor Valdés, ¿no cree usted que los mismos que critican el no haber cedido los locales criticarían el que se le hubiesen dejado tras una petición fuera de plazo? Yo creo que sí, excepto los que torticeramente le están dando la vuelta a los argumentos con un fin creo que político pero de un perfil demasiado bajo.

2 comentarios:

Pablo Franco dijo...

Jesús, si hubieses visto a este señor en una actitud absolutamente servil presentar a Rosa Díez tras el "estelar lanzamiento" de UPyD en A Coruña, entenderías muchas de sus actitudes. Tiene que dar estopa a izquierda y derecha prescindiendo de quien tenga razón, porque si no, no es "transversal".

Jesús Fernández Diez dijo...

No es cosa de transversalidad Pablo, es cosa de coherencia, además que lo de que las comparaciones son odiosas es refrán de viejo, y no escoge en este caso, a mijuicio con atino. Conste que me gusta sobremanera que cuando lo lees te sugiera siempre algo.