domingo, 25 de abril de 2010

Sin palabras





Sin palabras, sin excusas, sin vergüenza. Utilizando al más débil, parapetándose tras un panfleto del que ahora nadie parece ser autor.

Dice el Art. 510 del Código Penal:

1. Los que provocaren a la discriminación, al odio o a la violencia contra grupos o asociaciones, por motivos racistas, antisemitas u otros referentes a la ideología, religión o creencias, situación familiar, la pertenencia de sus miembros a una etnia o raza, su origen nacional, su sexo, orientación sexual, enfermedad o minusvalía, serán castigados con la pena de prisión de uno a tres años y multa de seis a doce meses.

La pregunta es ¿debería actuar de oficio la fiscalía e investigar el origen y la difusión de este pastiche por poner en riesgo valores jurídicos fundamentales que atañen a la sociedad en general? Creo que no hay duda; no nos podemos permitir que por un puñado de votos se fomente la xenofobia y se cree el ambiente propicio para la germinación de la semilla del odio; que quien lo tenga se aparte de la cosa pública y, si no quiere, que se tomen medidas para apartarlo, de no hacerlo todos seremos cómplices.

2 comentarios:

Anónimo dijo...

de la cosa pública o de la "cuestión" pública....
falando seriamente acabo de quedar abraiada con semellante panfleto...
flipando....

sandra

Jesús Fernández Diez dijo...

O problema estriba na ecuación que esta xente fai en termos de rendabilidade electoral baseada no populismo manipulador, na chamada a xenofobia e enfrontando a quenes peor o están a pasar nesta situación de crise e facéndolles ver que a culpa da súa situación téñena os inmigrantes, creando espazos para que xurdan lumes, crispando, chamando aos instintos máis baixos das persoas; só teñen un nome carroñeros.