domingo, 29 de septiembre de 2013

Poner precio a la credibilidad de la política


Al leer en prensa que el exdiputado José Manuel Lage ha conseguido un contrato con una Administración Pública sin haber participado en ningún proceso con publicidad, transparencia y libre concurrencia, para asesorar a la Diputación de Ourense en materia de “buen gobierno y transparencia”, me movía, como muchos compañeros de partido, y muchos ciudadanos, entre la incredulidad y la indignación.

En un momento de descrédito institucional, cuando el conjunto de los ciudadanos vivimos como sociedad días muy difíciles, con situaciones personales dramáticas indudablemente agravadas por la desconexión entre política y ciudadanía, conductas como esta dinamitan los cimientos de un nuevo pacto social de los ciudadanos con sus representantes políticos. Redunda, como no, en el mantra del “todos son iguales”.

Y es, en especial, un mazazo para la recuperación de la credibilidad y confianza en un proyecto socialista que está llamado a actuar como catalizador de las esperanzas de una sociedad que reclama respuestas, alternativas y una nueva hoja de ruta. Para ello, creo, es imprescindible ideología y compromiso, cuando se entra en política, mientras se está y al salir. Son indispensables políticas de altura hechas por personas intachables.

Aquí estamos ante consecuencias derivadas de uno de nuestros grandes retos, la izquierda, hoy más que nunca, no puede tener a “profesionales” de la política si aspira a recuperar su espacio. Lejos de perfiles “de partido”, ha de contar con gente bien formada, con vida laboral previa, y, con la ayuda de la limitación de mandatos, nadie caerá en la tentación de ligar proyecto político y vital. Quienes desconocen lo que es un contrato laboral no pueden ser hoy representantes de la izquierda, porque le debemos un respeto a quienes nos precedieron, a los votantes, y a la sociedad a la que ofrecemos el proyecto socialista que ha abanderado mejoras sociales y de reparto de riqueza en otros momentos.

Por eso 21.500 euros suponen mucho más que el importe de un "contrato", suponen poner precio, dudo que inocentemente, a la credibilidad de la política, en especial a la del PSdeG. Reaccionemos, porque la responsabilidad de no hacerlo sí sería nuestra; la de las actuaciones de quienes se dicen socialistas pero no se comportan como tal, es solo exigible a quien corresponda.

Jesús Fernández Diez, concejal del Psdeg-Psoe en  A Coruña
Extracto publicado en La Voz de Galicia el 28 de septiembre

martes, 19 de febrero de 2013

La Casa de Aurelia


El caso de Aurelia Rey, la octogenaria de A Coruña que vive en el alambre pendiente de un desahucio de su piso de alquiler, demuestra que las leyes, en ocasiones, fallan. Lo que ha trascendido es que hay una sentencia de desahucio por impago, retraso más bien del pago, de un mes de alquiler. Es evidente que un juez fundamenta su sentencia y que dicha sentencia se adapta a la ley, y que esa legislación no es capaz de contemplar excepciones en su aplicación.

Aquí es donde está el fallo, no hay resquicio para considerar que la mujer, anciana, lleva más de un tercio de su vida en esa casa, ni que ha hecho frente al pago de todas las mensualidades, con retraso en dos ocasiones ¿en 30 años? A lo largo de un período así de largo cualquiera, por buena voluntad que tenga, se vería apretado en alguna ocasión para efectuar algún pago, y si pagas 126 euros cobrando 356…ya ni te cuento.

Decía Ana Pastor, cuando presentó la norma del desahucio exprés que "lo que se quería era reducir el procedimiento tedioso que se tenía que llevar a cabo hasta ahora para dictar una resolución de desahucio, pues lo que está claro es que el que no paga, no va a pagar aunque se le dé más plazo".

Pues es evidente que en este caso la Ministra se equivocaba, el que se retrasa, a veces , paga. Pero la norma no admite considerar matices y, visto lo visto, reduce el margen para atender excepcionalidades como las que hay claras en este caso.

Podemos debatir sobre que es un asunto civil entre particulares, que las normas están para cumplirlas, que no le corresponde, más allá de la moral individual, a los dueños de la vivienda valorar circunstancias de carácter social de la inquilina, pero lo que es cierto es que al final, le hayan ofrecido una vivienda en régimen de alquiler social en otro lugar, una plaza en una residencia de ancianos, o la prórroga durante dos meses si definitivamente acepta irse, todos los que hemos conocido este caso, nos quedamos con la sensación de que algo ha fallado, de que treinta años de recuerdos asociados a un hogar no se pueden hacer desaparecer por sentencia ni por el fallo mínimo de haberse retrasado un par de veces en las más de trescientas cincuenta ocasiones en que sí cumplió.

Y ahí es donde se justifica la presencia de representantes públicos de partidos de izquierda. En que somos conscientes de que la maquinaria ha fallado, y que hay que mejorarla, más allá de este caso particular, circunstancias excepcionales en casos similares, o completamente diferentes, deberían de encontrar encaje legal.

Promover la modificación de la norma es una responsabilidad que asumimos tácitamente las personas que hemos estado delante de la Casa de Aurelia.

miércoles, 13 de febrero de 2013

¿Jesús Sepúlveda en la cola del INEM?

La noticia de que el PP ha despedido a Jesús Sepúlveda me produce bastante indignación ante la obscenidad manifiesta de todo lo que hay alrededor de la misma. 

Primero porque fue contratado allá por el 2009, cuando ya estaba imputado en el proceso “Gürtel”. 

Segundo, porque no pisaba la sede del PP; dicen que trabajaba desde casa, sin que nadie sea capaz de decir con meridiana rotundidad cuales eran sus funciones. Extraño concepto del teletrabajo. 

Tercero, porque las palabras de Carlos Floriano, afirmando que Sepúlveda es "funcionario del PP…." y que por tanto el “Estatuto de los Trabajadores impide su despido “(criterio que además de falso mudó en una semana), es una barbaridad, y dicha por parte de un portavoz del partido que nos gobierna, que presume de tener buenos gestores, muestra un nivel de ignorancia respecto a cómo se regulan las relaciones laborales que debería llevar a este hombre, cuando menos, a rectificar públicamente. Los funcionarios se rigen por un Estatuto de la Función Pública, y el Estatuto de los trabajadores atiende a otro tipo de contratos, laborales, por lo que nada tiene que ver lo uno con lo otro. 
Por otro lado, los funcionarios y trabajadores han de acudir para defender sus derechos a distinta jurisdicción, a lo contencioso-administrativo los primeros y a los Juzgados de lo Social los segundos. Mezclar churras con merinas en asunto de despidos, justo cuando hace un año que el PP puso en marcha una reforma laboral salvaje, que facilitó al máximo los despidos, es casi un insulto a los desempleados de este último año que realmente sí trabajaban y han visto cómo sus derechos se han evaporado de manera súbita. 

Cuarto, porque este hombre estaba casado, hasta el 2004 al menos, con una Ministra actual, todo ello mientras recibían regalos. Además de que con posterioridad siguieron manteniendo parte de la sociedad conyugal, a juzgar por lo que hemos conocido de sus declaraciones ante Hacienda. Por si no era suficiente, la Unidad de Delitos Económicos aclara que la familia de Jesús Sepúlveda y Ana Mato, recibió pagos para fiestas de cumpleaños (algo de primerísima necesidad) por valor de 11.800 euros y viajes valorados en 50.000 euros. Según la Policía, Sepúlveda obtuvo de la trama Gürtel al menos de 442.992 euros en dinero negro mientras estaba casado con Ana Mato, y en régimen de gananciales 

Y quinto, espero que no acuda a las oficinas del Inem a bordo del Jaguar, o de otro de los 6 vehículos que le regalaron sin que a su mujer, con quien convivía en ese momento, “no le constase nada” del coche que tenía su entonces marido. Porque ¿Cuál sería la reacción de cualquiera de nosotros si nos encontrásemos delante en la cola del Inem al señor Sepúlveda?

sábado, 19 de enero de 2013

No es país para tibios

Una editorial nuy dura que responde, creo, al cabreo monumental de la gente con la tibieza que está empleando el PP con el asunto de las cuentas de Bárcenas en Suiza, y con el escándalo de los "sobresueldos del PP en negro". No es admisible el uso de las medias tintas ante tal situación.

http://www.elplural.com/2013/01/19/la-derecha-espanola-y-la-catalana-o-dos-caras-de-una-misma-moneda-money-money/

Enric Sopena
"Cabos Sueltos"
La derecha española y la catalana o dos caras de una misma moneda: ¡money! ¡money!

Mariano Rajoy no dimitirá en su calidad de presidente del Gobierno. Carece de dignidad. No ha hecho nada, absolutamente nada, por frenar las corrupciones del PP que se arrastran en el tiempo, hace muchos años. Pero que nadie se engañe. Este tipo, especialista en no dar nunca la cara, ignora la ética. Se la pasa por  salve sea la parte. Es decir, en lenguaje coloquial, por el culo. Sus principios y convicciones -su ideología- empiezan y acaban en el oportunismo del sol que más calienta.
No es verdad
En efecto, desprecia la ética y hasta la moral. No es verdad -bajo ningún concepto- esta frasecita de María Dolores de Cospedal, secretaria general de los populares: “En el PP, quien lo hace lo paga y cada palo aguanta su vela”. Eso no se lo cree nadie, al margen de los imbéciles o los fanáticos derechistas.
 Treinta años viviendo como un dios
Por ahora, Bárcenas sigue disponiendo -desde que estalló el escándalo de la trama gürtel- de despacho en Génova, una secretaria, un coche del partido y una plaza de aparcamiento para altos cargos. Lleva treinta años viviendo como un dios y, sobre todo, sabe demasiado. Si cantara lo que él ha ido observando y practicando -incluído el caso Naseiro- año 1990, el PP se hundiría  definitivamente en el pozo de la mierda.
“Crisis gravísima”
Bárcenas es muy amigo de Javier Arenas y, también, de Jaume Matas. Y lo fue asimismo de Rajoy.  Bárcenas y Matas son dos golfos de tomo y lomo. La golfería en general está muy nutrida de populares. Su enumeración sería inacabable. Esperanza Aguirre -que todavía sueña con vengarse de Rajoy- ha aprovechado la coyuntura para decir, con acierto, que el PP atraviesa una “crisis gravísima.”
Una parte de culpa
Eso es cierto, pero  debería añadir Aguirre que una parte de culpa es de ella, comenzando por el tamayazo y continuando con los espías ilegales y las nutridas sospechas que adornan a su favorito, Ignacio González, el del ático marbellí. Sea como fuere, lo dicho por Aguirre es verdad. El PP se encuentra en el acantilado y puede caerse de pronto.  Son muchos los populares integrantes del   facherío, disfrazado éste de mona.
La hora de los embustes
Arenas es un bocazas. Defiende a capa y espada a su amigo el extesorero. “Es un ejemplo de decencia”, ha manifestado en relación a sus millones y Suiza. Arenas ha llegado a declarar que “el PP siempre ha estado a la vanguardia en las luchas contra la corrupción”. ¡Qué jeta, Arenas, qué jeta eres! No tienes límites a la hora de los embustes.
Jesús Gil y Gil y…Arenas
Pero si tú estuviste pactando con uno de los patriarcas más famosos de la corrupción. ¿No te acuerdas que -obedeciendo a otro que tal baila, como Aznar- pactaste con Jesús Gil y Gil la presidencia para él de la Mancomunidad de Municipios de la Costa del Sol a cambio de que la Diputación de Málaga pasase a manos del PP merced a los votos de los gilistas.
Dos caras de una misma moneda
Rajoy no dimitirá. Pero antes o después el PP, si quiere sobrevivir, ha de deshacerse de gentes como Aznar y como Rajoy que han permitido que la corrupción política se expandiera por doquier. Las dos grandes fuerzas de la derecha son el PP español y la CiU catalana. No son, de hecho, partidos políticos. Son partidos fraudulentos a tope. Son maquinarias de delincuencia. En este sentido son las dos caras de una misma moneda. ¡Money, money!
Enric Sopena es director de ELPLURAL.COM

viernes, 11 de enero de 2013

Aclaración

A modo de aclaración, para que nadie se haga una idea equivocada, y para aquellos que quieren saber, y se preguntan, a qué dedican su tiempo los políticos, este es el resumen de mi horario laboral semanal (actividad municipal al margen): mi trabajo, como profesor FP en un centro de O Burgo, Culleredo, me ocupa buena parte de las mañanas del lunes, jueves y viernes, así como la tarde del martes hasta las 9 de la noche, y miércoles y jueves hasta las 10 y pico. Por ese motivo no puedo participar con la frecuencia que me gustaría de algunas actividades a las que querría acudir en determinadas franjas horarias que os podéis imaginar. Esto es debido a que buena parte de mi docencia se la imparto a adultos, en régimen modular, y además, nocturno. Eso sí, he mejorado notablemente respecto al curso pasado en el que cuatro días a la semana, viernes incluido, trabajaba hasta las 23:00 horas. Y, dicho sea de paso, compaginar la actividad política con mi trabajo, que tengo la suerte de que me encanta, sin tener ningún tipo de reducción horaria, es algo que llevo con mucho orgullo, y me aporta una dosis diaria de realidad que me carga las pilas.