jueves, 3 de noviembre de 2016

A propósito de Ramón Espinar y las dudas razonables

Desperté hoy con la noticia de que quien era un estudiante de 21 años, sin fuente de ingresos conocida, había comprado una vivienda de protección en un ayuntamiento de Madrid en el que no estaba censado y que vendió con 23. La operación se iba a cerca de 150000€. A mí me asaltaron varias dudas; habrá quien piense que es por la persona de la que se trata, pero, humildemente, no. Recapacito y me veo a mí con 23 años, tras 5 ya trabajando, y, ni tenía intención de comprar una vivienda, con un par de plazas de garaje, ni tenía capacidad económica para adquirirla.
A partir de ahí: ¿Por qué tengo serias dudas de que se trate de un episodio legal de especulación?
Primero: Para ser justo sobre si la compra de una vivienda, por parte de un menor de 25, estudiante, sin trabajo, es común o no habría que recurrir a la estadística. Desconozco el dato, pero en mi entorno no conozco a nadie que haya comprado, ni conseguido una hipoteca con esos mimbres. Quizá los haya, pero invito a quien no ve nada raro en este asunto a que piense en si en su entorno eso era, o es, común.
Segundo: Se trataba de una vivienda protegida, en una promoción en la que el 85% se adjudicó por sorteo. Este estudiante accedió a la vivienda por adjudicación directa. A veces a eso lo llaman "a dedo". Requisito único requerido ser menor de 35 años (algo que, de nuevo reconociendo mi ignorancia estadística creo que era bastante común en el Madrid de hace 9 años) lo que, en principio, dificultaría el acceso, ¿cómo se solventó?, ¿información al alcance de todos?.
Tercero: A pesar de carecer de ingresos mínimos, para hacer frente a las cuotas, consigue subrogarse a la hipoteca de la cooperativa que edifica. De nuevo invito a quien no vea nada fuera de lo común a que se den una vuelta rápida, virtual, por su entorno, a ver cuántos casos encuentran similares.
Cuarto: Por las características de la vivienda no es posible transmitir la propiedad antes de 10 años sin autorización. Pero hubo permiso, al poco de comprarla. ¿Cuantos casos similares ha autorizado la Comunidad de Madrid? ¿Con qué plazos? Quien conozca casos, datos, que los aporte.
Quinto: En palabras del interesado que 60000 euros es una cantidad de dinero común que muchas familias prestan a muchos chavales jóvenes para que accedan a una vivienda, me lleva de nuevo a la pregunta de ¿cuántos jóvenes estudiantes, sin ingresos, reciben ese "impulso" familiar? ¿O en cualquier situación, a quién conocéis que la familia le haya prestado 60000 €? Entre mis conocidos, a bote pronto, no hay nadie. ¿Entre los vuestros?
Sexto: La cooperativa que edificaba las viviendas recibió créditos por importe de varios millones de euros por parte de la entidad financiera, hoy rescatada con dinero de todos, en la que el padre del joven estudiante formaba parte del Consejo de Administración. De nuevo desconozco la estadística, pero si en el entorno de alguien esta circunstancia es común, oye, pues encantado de saberlo.
Y por último, las explicaciones.
Lo primero hablar de una conspiración, no va al fondo del asunto para desvirtuar los hechos.
Lo segundo, hablar de la "máquina del fango", de nuevo elude el fondo y se propaga como mensaje para matar al mensajero.
Tercero, de lo mejor de la comparecencia, frase que bien podría acuñar la mismísima y "despedidora en diferido" Cospedal: "No hay beneficio, lo que hay es una diferencia entre el precio de compra y precio de venta". Si esto lo suelta otro arde la red.
Busca la empatía diciendo aquello de que compró un piso que luego no podía pagar, “como tantos otros jóvenes”, pero elude de nuevo las especiales circunstancias de su operación, tan poco comunes, creo, en otros casos de jóvenes.
A la pregunta sobre la posible procedencia del dinero, al menos una parte de un padre (socialista) imputado por tirar sin recato de tarjeta Black, la respuesta de "no valoro" y "en esa época no tenía tanta información", elude, de nuevo, una parte del fondo del asunto.
¿Por qué no me convence? No aclara, a mi juicio, ninguno de los puntos anteriores con certezas: datos de jóvenes en idéntica situación, acceso a la información y posibilidad de compra por el cupo del 15% sin sorteo, información sobre el momento de aumento de la valoración de la vivienda, acceso al crédito, el porqué de si hay una imposibilidad de pago de cuotas no decide renunciar a la promoción y recuperar el 100% lo invertido permitiendo que alguien “entre” en la cooperativa con sus mismas condiciones...
Es evidente que todo ha sido legal, si ha habido o no manejo de información privilegiada respecto a tiempos y valoraciones del inmueble...cada cual opinará, pero lo cierto es que se trata del mismo boceto que podría ser aplicable a una operación especulativa de otro importe. Y me resisto a restarle importancia por la cantidad ¿por qué? Porque unos compradores posteriores, que sí querían hacer un proyecto de vida en la vivienda en cuestión, se han visto forzados a pagar los 30000 euros adicionales (limpios 19 o 20000) que el estudiante obtuvo sin esfuerzo alguno.
La parte subjetiva, que cada uno ha de valorar según su criterio:
Primero: ¿Es ético, desde el punto de vista de la izquierda ganar tanto dinero sin producir nada?
Segundo: Si este caso, con idénticos datos y vínculos hubiese sido con otros protagonistas ¿Opinarías igual?
Tercero: Ante la abundancia de datos, a mi saber, poco comunes, podría alguien pensar que alguien de ética tan relajada, como para gastar casi 180000 euros con una "black", pero mayor de 35, hubiese buscado un, llamémosle "testaferro" para efectuar una operación ventajosa, jugando con una información que no está al alcance de todos. Yo creo que sí lo puede pensar alguien, pero me guardo mi opinión por entrar dentro del ámbito subjetivo. Igual que es subjetivo ver cosas raras, conspiraciones para otros, en que algún político resulte varias veces agraciado con un boleto premiado. En mi entorno la lotería no suele repetir.

No hay comentarios: